Una noche

Bajo un cielo sin luna,
tan profundo y sin fin,
tan oscuro y, al tiempo,
tan repleto de luces,
el hombre, en su tribuna
de muerte carmesí,
es veleta al viento.
Como el resto de seres.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El llanto de un árbol

Recuerdo azul

Una luz en la noche